Elaboración
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La base: En una sartén, derrite la mantequilla. Añadir la harina de arroz y dorarla un minuto para que no sepa a crudo.
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Cremosidad: Ve añadiendo la leche poco a poco, sin dejar de remover con unas varillas hasta que tengas una bechamel suave.
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El toque especial: Incorpora el puré de calabaza y el pollo desmenuzado. Mezcla bien, añade la nuez moscada y rectifica de sal.
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Reposo: Pasa la masa a una fuente, tápala con film (que toque la masa para que no haga costra) y déjala enfriar. Lo ideal es de un día para otro.
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Formar y disfrutar: Haz las bolitas, pásalas por el huevo y el pan rallado sin gluten. ¡Frielas en aceite bien caliente o usa tu freidora de aire para una versión más ligera!
✨ Tips para tripitas sensibles:
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Si no te sienta bien la cebolla, no le pongas. La calabaza ya le da todo el sabor y la jugosidad que necesitan.
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Sin lácteos: Puedes sustituir la mantequilla por aceite de oliva.
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Espero que estas croquetas se conviertan en un fijo de tu recetario como lo son en el mío. ¡A disfrutar de la cocina sin gluten!